De Qué Manera El Recordar Constituye Una De Las Mejores Herramientas De Las Que Disponemos?
Recordar es una decisión intencional. Es más que traer un acontecimiento a la memoria. Es volver a traer la bondad de Dios a nuestros pensamientos una y otra vez, hasta que comience a renovar nuestra manera de pensar.
Este es el corazón de la meditación bíblica: llenar nuestra mente, imaginación y palabras con Su verdad.

El Poder de Recordar
Pastor Ben Díaz
¿Qué ha hecho Dios en tu vida que necesitas recordar hoy?
Este domingo, el pastor Ben Díaz compartió un poderoso mensaje titulado El Poder de Recordar, recordándonos que los testimonios, las promesas, las palabras proféticas y los encuentros que hemos tenido con Dios deben influir en nuestra manera de pensar y en cómo enfrentamos el futuro.
Recuerda lo que Dios ha hecho
A lo largo de las Escrituras, Dios llama repetidamente a Su pueblo a recordar Su fidelidad.
Deuteronomio 5:15 nos recuerda que debemos recordar de dónde venimos, no para volver a vivir la vergüenza, sino para reconocer la poderosa mano de Dios que nos libró.
Deuteronomio 8:18 nos recuerda que es Dios quien nos da el poder para prosperar.
Y el Salmo 103:2 declara:
«Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios».
También somos llamados a recordar las palabras proféticas habladas sobre nuestras vidas (1 Timoteo 1:18) y a recordar lo que hemos recibido y oído, guardarlo y arrepentirnos (Apocalipsis 3:3).
Recordar es una decisión intencional. Es más que traer un acontecimiento a la memoria. Es volver a traer la bondad de Dios a nuestros pensamientos una y otra vez, hasta que comience a renovar nuestra manera de pensar.
Este es el corazón de la meditación bíblica: llenar nuestra mente, imaginación y palabras con Su verdad.
No olvides lo que has visto
En Marcos, capítulos 4–8, los discípulos fueron testigos de milagros extraordinarios.
Vieron a Jesús calmar la tormenta, sanar a los enfermos, liberar a los oprimidos, multiplicar los alimentos y caminar sobre el agua.
Sin embargo, aun después de presenciar estas cosas, seguían reaccionando con temor e incredulidad ante nuevos desafíos.
Marcos 6:51–52 nos dice que los discípulos estaban asombrados cuando Jesús caminó sobre el agua, porque no habían comprendido el milagro de los panes. Su corazón se había endurecido.
Los milagros que habían presenciado todavía no habían cambiado su manera de pensar.
Más adelante, en Marcos 8:18, Jesús les preguntó:
«¿Y no recordáis?»
¡Qué pregunta tan poderosa para nosotros hoy!
Permite que lo que Dios ha hecho transforme tu futuro
Cada testimonio de la provisión, sanidad, fidelidad y bondad de Dios es una oportunidad para renovar nuestra mente.
No deberíamos tener que comenzar desde cero cada vez que enfrentamos un nuevo desafío. Lo que Dios ya ha hecho debe fortalecer nuestra confianza en quién es Él y en lo que nos ha prometido.
Este principio también se extiende a nuestras relaciones.
Podemos recordar intencionalmente lo que amamos de nuestro cónyuge, animar a otros recordándoles las promesas de Dios y rodearnos de personas que nos ayuden a mantener viva Su visión en nuestro corazón.
Lo que elegimos recordar importa.
¿Qué necesitas recordar?
Esta semana, pregúntale al Espíritu Santo:
«¿Qué necesito comenzar a recordar?»
Tómate un tiempo para volver a recordar los testimonios, los encuentros y las promesas que Dios te ha dado.
Habla de ellos. Medita en ellos. Permite que transformen tus expectativas.
No permitas que lo que todavía no ha sucedido domine tu imaginación. ¡Llena tu corazón y tu mente con lo que Dios YA ha hecho y con los milagros que YA has visto!
Recordar es uno de los ingredientes para ver más milagros en tu vida.
Esta semana, pregúntale al Espíritu Santo si hay algo que necesitas recordar y que quizás has olvidado.
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