Nuestro Dios Padre: Viviendo Desde la Aceptación, No Desde el Esfuerzo
Una de las verdades más profundas de las Escrituras es que Dios se revela a Sí mismo como Padre.
Muchas personas conocen a Dios como Creador, Salvador, Sanador o Rey. Sin embargo, una de las misiones principales de Jesús fue revelar al Padre e invitarnos a vivir en una relación cercana con Él.

Nuestro Dios Padre: Escogidos, Aceptados y Amados
Una de las verdades más profundas de las Escrituras es que Dios se revela a Sí mismo como Padre.
Muchas personas conocen a Dios como Creador, Salvador, Sanador o Rey. Sin embargo, una de las misiones principales de Jesús fue revelar al Padre e invitarnos a vivir en una relación cercana con Él.
Los discípulos vieron a Jesús hacer milagros, enseñar con autoridad y caminar en perfecta obediencia. Aun así, cuando le pidieron que les enseñara a orar, Jesús comenzó con estas palabras:
"Padre nuestro..."
Jesús quería que conociéramos a Dios de la misma manera que Él lo conocía.
Jesús Nos Reveló al Padre
Hay algo muy significativo en la vida de Jesús. Aunque nunca tuvo hijos biológicos, modeló perfectamente lo que significa ser padre.
Él enseñó, corrigió, animó, equipó y preparó a Sus discípulos para continuar la obra después de Su partida.
Un buen padre no prepara a sus hijos para depender de él toda la vida. Los prepara para llegar más lejos.
Por eso Jesús pudo decir:
"Mayores cosas que estas harán ustedes."
Qué declaración tan poderosa.
Jesús convirtió Su techo en nuestro piso.
Ese es el corazón de un padre. Los padres dejan una herencia. Construyen un fundamento sobre el cual sus hijos pueden seguir edificando.
La Voz del Padre Permanece
Después de Su resurrección, Jesús regresó al Padre y envió al Espíritu Santo.
Hay una hermosa ilustración en esto para todos los padres.
Cuando nuestros hijos crecen y salen de casa, nuestra presencia diaria cambia. Ya no caminamos con ellos de la misma manera, pero nuestra voz sigue resonando en sus corazones.
Muchos de nosotros todavía podemos escuchar las palabras de nuestros padres. Incluso si ya partieron de esta tierra, su influencia permanece.
De la misma manera, Jesús nos dio al Espíritu Santo para guiarnos, consolarnos, enseñarnos y recordarnos todo lo que Él dijo.
El Padre nunca deja a Sus hijos sin Su presencia.
Abba, Padre
En Romanos 8 encontramos una de las expresiones más hermosas de toda la Biblia.
Por medio del Espíritu de adopción clamamos:
"¡Abba, Padre!"
"Abba" es una palabra aramea de profunda cercanía y afecto. Habla de intimidad, confianza, pertenencia y seguridad.
No es el lenguaje de alguien que intenta ganarse el favor de Dios.
Es el lenguaje de un hijo que sabe que pertenece.
Muchos de nosotros hemos tenido experiencias diferentes con nuestros padres terrenales. Algunos fueron amorosos y presentes. Otros estuvieron ausentes, fueron duros o también cargaban sus propias heridas.
Pero sin importar nuestra historia, Dios nos invita a conocerlo como el Padre perfecto.
El Espíritu de Adopción
Romanos 8 nos enseña que hemos recibido el Espíritu de adopción.
En la cultura romana, la adopción otorgaba todos los derechos, privilegios e herencia de un hijo legítimo. Un hijo adoptado tenía exactamente el mismo valor y posición dentro de la familia.
Los primeros lectores de Pablo entendían perfectamente el peso de estas palabras.
Dios no simplemente nos toleró.
Nos escogió.
Nos buscó.
Nos recibió.
Nos dio un lugar permanente en Su familia.
La Traducción Pasión describe esta realidad como el "Espíritu de plena aceptación".
Qué verdad tan transformadora.
Muchas personas pasan toda su vida buscando la aceptación que Dios ya les ha dado.
Escogidos Antes de Escogerlo a Él
Efesios nos enseña que a Dios le dio gran placer hacernos Sus hijos.
Antes de que pensaras en Él, Él ya estaba pensando en ti.
Antes de que lo buscaras, Él te estaba buscando.
Antes de que lo escogieras, Él ya te había escogido.
Tu lugar en Su familia nunca fue una idea de último momento. Siempre fue parte de Su plan.
Todo lo que tenías que hacer era recibir lo que Él ya había preparado para ti.
Cómo Ves a Dios Importa
Una de las declaraciones más impactantes del mensaje fue esta:
La manera en que ves a Dios determinará si limitas o recibes todo lo que Él tiene para ti.
Si lo vemos como distante, nos mantendremos a distancia.
Si lo vemos como alguien decepcionado de nosotros, viviremos tratando de ganar Su aprobación.
Si lo vemos como severo, esconderemos nuestras debilidades.
Pero cuando lo vemos como un Padre amoroso, aprendemos a vivir desde la aceptación y no para obtenerla.
Su amor se convierte en el fundamento de toda nuestra vida.
Una Palabra para los Padres
Los padres terrenales no están llamados a ser perfectos. Están llamados a señalar a sus hijos hacia Aquel que sí lo es.
Una de las mayores fortalezas de un padre es la humildad para pedir perdón cuando se equivoca.
Cuando fallamos, podemos mostrarles a nuestros hijos que existe un Padre perfecto que nunca falla.
Nuestro llamado no es ocupar el lugar de Dios en la vida de nuestros hijos.
Nuestro llamado es presentárselos.
Una Oración de Aceptación
Muchas personas cargan heridas producidas por palabras de rechazo, abandono, vergüenza o desilusión.
Pero la voz del Padre habla algo diferente.
Eres escogido.
Eres deseado.
Eres aceptado.
Eres amado.
Perteneces.
Que toda mentira de rechazo sea quebrantada. Que toda herida de abandono sea sanada. Y que cada uno de nosotros pueda recibir plenamente el amor y la aceptación de nuestro Padre celestial.
Porque en Cristo no somos simplemente pecadores perdonados.
Somos hijos e hijas amados de Dios.
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