Como Tener Relaciones del Reino
No todas las relaciones en nuestra vida tienen el mismo propósito. Algunas son pasajeras, otras son circunstanciales, y unas pocas son relaciones del Reino en las que vale la pena invertir intencionalmente. Este domingo, el Pastor Ben nos recordó que las relaciones saludables no ocurren por casualidad; se å sobre tres pilares: dominio propio, responsabilidad y verdad.

Relaciones del Reino: Dominio Propio, Responsabilidad y Verdad
No todas las relaciones en nuestra vida tienen el mismo propósito. Algunas son pasajeras, otras son circunstanciales, y unas pocas son relaciones del Reino en las que vale la pena invertir intencionalmente. Este domingo, el Pastor Ben nos recordó que las relaciones saludables no ocurren por casualidad; se construyen sobre tres pilares: dominio propio, responsabilidad y verdad.
Dominio Propio: El poder que Dios ya te dio
Muchas veces pensamos que necesitamos pedirle a Dios más dominio propio. Sin embargo, la Palabra nos dice otra cosa.
"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." (2 Timoteo 1:7)
Por medio del Espíritu Santo, Dios ya nos dio la capacidad de gobernarnos a nosotros mismos. Ya tenemos lo necesario para decirnos qué hacer… y hacerlo.
Con frecuencia, quienes no pueden controlarse a sí mismos terminan intentando controlar a los demás o culpándolos por sus propias decisiones. Pero una persona del Reino elige amar, mantener la conexión y permanecer firme en sus convicciones, sin importar cómo respondan los demás.
El Pastor Ben también compartió una verdad muy práctica: cada vez que dices "sí" a algo, automáticamente estás diciendo "no" a otra cosa. La clave no es esforzarte más por decir que no; la clave es tener un "sí" tan firme hacia los propósitos de Dios que todo lo demás pierde fuerza.
Responsabilidad: Responder en lugar de reaccionar
Jesús nos mostró el ejemplo perfecto.
Cuando limpió el templo (Juan 2), no actuó impulsivamente. Observó lo que sucedía, preparó el látigo y luego actuó con intención y autoridad. Todo lo que hizo fue una respuesta consciente, no una reacción emocional.
Así luce la madurez en el Reino. No permitimos que las emociones gobiernen nuestras decisiones; respondemos desde nuestras convicciones.
Una persona responsable dice:
"Esto es lo que yo voy a hacer."
No espera que los demás cambien primero. No vive poniendo excusas, culpando a otros, justificándose o defendiéndose constantemente. Asume la responsabilidad de sus decisiones porque sabe quién es en Cristo.
Cuando dos personas viven de esta manera, la confianza crece de forma natural. Ambos se vuelven confiables porque cada uno se hace responsable de su parte en la relación.
Verdad: El fundamento de la confianza
La verdad es uno de los pilares más importantes de toda relación saludable.
El Pastor Ben nos desafió con una idea sencilla pero poderosa: comparte lo que está sucediendo dentro de ti para que los demás no tengan que adivinar.
La comunicación honesta crea un ambiente seguro. Evita suposiciones, malos entendidos y heridas innecesarias. Cuando hablamos la verdad con amor, la confianza crece y las relaciones se fortalecen.
Viviendo como Jesús
Uno de los ejemplos más impactantes del mensaje fue la vida de Jesús.
Él sabía que Judas lo traicionaría. Sabía que muchos de sus discípulos lo abandonarían. Aun así, nunca dejó de amarlos. Mantuvo la conexión sin comprometer la verdad.
Ese es el poder del Reino.
El dominio propio no es debilidad. La responsabilidad no es pasividad. La verdad no es dureza.
Juntas, estas tres cualidades reflejan el carácter de Cristo y hacen florecer nuestras relaciones.
Desafío de la Semana
Elige una relación esta semana y practica intencionalmente estos tres pilares:
- Dominio propio: Responde en lugar de reaccionar.
- Responsabilidad: Hazte responsable de tus decisiones sin culpar a los demás.
- Verdad: Comunica tu corazón con honestidad para que las personas no tengan que adivinar lo que estás viviendo.
Cuando aprendemos a gobernarnos a nosotros mismos, Dios puede confiarnos relaciones más profundas, una mayor influencia y un impacto eterno para Su Reino.










